Hace ya un tiempo, navegando dentro de la página web de la UBA, me encontré con “Cultura digital”, un blog oficial de la universidad, en el que se expone valiosa información acerca de las nuevas tecnologías y su influencia en los distintos ámbitos de la sociedad. Quizás ya lo conozcan, de lo contrario les recomiendo que lo visiten, no sólo se exponen artículos interesantes, también se brinda bibliografía referida que amplian lo expuesto en cada uno de ellos.
En un artículo titulado El papel de la Universidad en la construcción de su identidad digital Lara Tiscar (1) explica que estamos sumergidos en una sociedad red, caracterizada por una nueva cultura digital en la que se desarrollan modelos abiertos de información, y en donde se crea y comparte conocimiento, generando de este modo nuevas dinámicas que cuestionan los modelos tradicionales de autoridad y reputación, lo cual tiene consecuencias en todos los ámbitos sociales en los que se genera y divulga el conocimiento, entre ellos las universidades.
“La Universidad se ve en la necesidad de adaptarse a un entorno abierto de colaboración donde la producción y la divulgación del conocimiento no son procesos exclusivos de las instituciones científicas tradicionales. Su participación en la sociedad red pasa por construir una identidad digital que entre en diálogo con todos los actores y participantes en la construcción de conocimiento […]” dice la autora, porque es una institución que no sólo debe adquirir nuevas competencias para poder subsistir en este nuevo entorno tecnosocial, sino que debe ser capaz de analizar y comprender los cambios sociales y contribuir con el desarrollo de la cultura digital.
Para poder comprender qué significa hablar de cultura digital , la autora expone una definición de la misma propuesta por Mark Deuze quien dice que “ la cultura digital como una serie de valores, normas, prácticas y expectativas compartidas (y constantemente renegociadas) con respecto a la forma en que la gente (debería) actuar e interactuar dentro de la sociedad red contemporánea. Para este autor, los componentes principales de las prácticas en la cultura digital son la participación, la remediación y el bricolaje.”
Quiero hacer especial hincapié en la participación, concepto muy utilizado en relación a las nuevas tecnologías y que puede resultar ambiguo. Hablar de participación, de participar, quiere decir, según Deuze, que existen agentes activos en el proceso de creación de sentido, y se relaciona con la posibilidad de acceder a la publicación abierta, y a la producción colaborativa de conocimiento.
Este concepto se relaciona con la posibilidad de que la universidad se consolide como institución de producción y divulgación del conocimiento en el siglo XXI ya que para poder construir una identidad sostenible la universidad debe conocer el lenguaje de cada uno de sus miembros, quienes son actores dentro de la cultura digital y contribuyen con sus conocimientos en el desarrollo y crecimiento de la institución.
Esta identidad dice Tiscar “debe servir como punto de referencia a sus miembros, con planes de formación integrales en competencias digitales […]” y toma como ejemplo el proyecto Digital Tattoo de la University of British Columbia, donde se ha elaborado un portal que explica a la comunidad universitaria la importancia de la huella digital en Internet y brinda consejos para trabajar en red teniendo en cuenta los beneficios que esto puede otorgar en la vida profesional. Además, trata temas como la seguridad en línea, la construcción de la identidad digital, el uso de software social para el aprendizaje y la gestión de técnicas para buscar un empleo.
(1)LaraTiscar, Vicedecana de Cultura Digital en la EOI
Docente del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual
en la Universidad Carlos III de Madrid
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