viernes, 24 de septiembre de 2010

Diseñar en el ciberespacio

Hoy en día la cantidad y variedad de información disponible es incalculable. La velocidad con la que viajan los documentos web en Internet ha generado cambios en la forma de leer y percibir el mundo; percibimos lo instantáneo como algo natural y asumido.

Marc Auge denomina a la era en que vivimos como sobremodernidad, esta última posee tres características fundamentales:
•Multiplicación de espacios: redes que se superponen y se referencian entre sí generando muchos lugares disponibles para la comunicación.
• Sobreinformación: información y novedades continuas que se sobreponen todo el tiempo.
• Individualización de las referencias: tendencia hacia la superespecialización de los contenidos dirigidos hacia un usuario único.

Estas tres características han modificado nuestra manera de percibir el mundo y como diseñadores debemos acostumbrarnos a ellas y trabajar desde el diseño para facilitarle al usuario el uso de herramientas digitales.
Hay que tener en cuenta, por otra parte, que el diseño siempre estuvo ligado a la tecnología de su tiempo, dependiendo de ella para desarrollar su lenguaje y así tener espacios de comunicación en donde trabajar. Cada vez que surge un nuevo medio (heredero de una tecnología precedente) aparece un nuevo espacio de acción, y el diseño debe replantearse sus herramientas físicas y conceptuales.

Para que surja un proyecto de diseño digital se deben dar las siguientes condiciones:
• Tiene que existir un espacio de percepción determinado. En el caso de las nuevas tecnologías surge el ciberespacio, es decir, el espacio en el que navegamos.
• Tiene que haber personas que realicen acciones en ese espacio. (Los usuarios, los cibernautas)
• Tienen que existir una serie de códigos consensuados entre los usuarios. Estos códigos configuran la materia misma del diseño: el lenguaje.
• Dentro de ese espacio debe haber un área susceptible de ser tratada por el diseño, en la que se produzca una relación entre el medio y los usuarios: la interfaz.

Con respecto a este espacio al que denominamos ciberespacio, cabe decir que es un espacio generado por las nuevas tecnologías, conformado por bits que contienen información y en el que el diseño resulta imprescindible para poder comunicar a los usuarios de una forma eficaz y sencilla con todos aquellos aparatos que le traerán información.
Es lo que Javier Echeverría denomina, el tercer entorno: como una gran ciudad en donde se organizan diferentes formas sociales. Es un escenario que integra actividades y conflictos de todo tipo y que posibilita múltiples formas culturales, religiosas, artísticas, etc. Es un espacio en el que la distancia entre los usuarios y los objetos se incrementa, apareciendo siempre la interfaz como intermediaria entre el sujeto y la herramienta final. Es por ello que el diseño digital tiene como objetivo principal “poner a disposición del usuario las herramientas que le ayuden a sentirse seguro y a conseguir sus propios objetivos. En definitiva, de hacer cercano lo lejano” (Javier Royo; 39)